Somos más los buenos…. pero estamos en silencio

Somos más los buenos…. pero estamos en silencio

Por Ernesto Orcí

Dicen que el mundo no está en peligro por la maldad de unos pocos, sino por el silencio de muchos… el silencio de los buenos. De aquellos que, por temor, comodidad o indiferencia, eligen no alzar la voz ante la injusticia, la mentira o el abuso.

Ser bueno no es suficiente si nuestras acciones no acompañan a nuestras convicciones. Callar frente al abuso del poder, ante la injusticia, ante el dolor ajeno, ignorar la corrupción, la opresión o mirar hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda, es permitir que la oscuridad crezca sin resistencia.

El silencio de los buenos se convierte en un eco que deja impune el daño. Cada vez que evitamos intervenir, que callamos una verdad o que decidimos no incomodar a nadie con nuestras ideas o nuestras acciones cedemos espacio a quienes no temen actuar con egoísmo o crueldad.

El mundo no cambia con intenciones calladas, sino con pasos firmes, con palabras valientes, con manos que se extienden y se alzan.

La historia también la cambian los buenos que deciden no ser cómplices del silencio. Los que hablan, los que actúan. Los que incomodan.

Ser bueno requiere más que buenas intenciones: exige coraje. Coraje para hablar, para actuar, para estar presentes. Porque a veces, el simple gesto de no callar puede cambiar el rumbo de una vida, o de muchas.

En Mexicanos por México te invitamos a levantar los brazos y a romper el silencio. 

¡Queremos oír tu voz!