Punto de quiebre

Punto de quiebre

Ilse M Escobar                                                                          Julio 2025

La historia nos ha demostrado que, por su naturaleza, todo hombre en el poder tiende a abusar de él, hasta que encuentra límites. 

La Constitución de México establece la separación e independencia de tres poderes como principios supremos: ejecutivo, legislativo y judicial. Este sistema legitima el equilibrio y la justicia en la toma de decisiones y en la aplicación de las leyes a través del debate político para que ninguno de los poderes se imponga a los otros dos.

Nuestra historia demuestra que nunca hemos logrado formalizar una democracia plena y que nuestro país se ha caracterizado por gobiernos autoritarios. Sin embargo, desde su independencia y a lo largo del tiempo, se registran las luchas de sectores de la población a favor de los derechos, obligaciones y libertades de la ciudadanía, en el marco de un sistema republicano.

En las últimas décadas del siglo XX y las primeras del presente, se vislumbraron algunos avances democráticos importantes. Además de la clásica división tripartita del poder, las diferentes corrientes políticas consensuaron para la creación de una serie de  organismos autónomos de rango constitucional que funcionaron como contrapeso y control del poder y a favor de los ciudadanos. 

Este entorno político social se ha ido desmantelando sistemáticamente desde que morena llegó al poder con Andrés López Obrador como presidente y con su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo.  De tal manera se ha llevado a cabo esta destrucción de instituciones que hemos llegado a una verdadera crisis constitucional, un punto de quiebre en nuestra historia, a partir del cual, se cambian significativamente las reglas de nuestro régimen político, que estaba basado en la división de poderes. 

El año 2025 debe recordarse como el fin de la república para México, acontecimiento inédito en su historia. Se derrumbó su columna vertebral, el Poder Judicial, y al mismo tiempo el sistema electoral. El poder legislativo queda supeditado al ejecutivo, aprobando reformas de rango constitucional, sin deliberación, sin parlamento abierto y en muchos casos sin discusión en comisiones; incluso sin dar el tiempo para su lectura. 

LA SITUACIÓN APREMIA A QUE LOS CIUDADANOS DEFENDAMOS LA DEMOCRACIA EN MÉXICO A TRAVÉS DE LA RESISTENCIA PACÍFICA Y NOS ORGANICEMOS CON MIRAS A LAS ELECCIONES DEL 2027.